agosto 19, 2026

LANZAMIENTO: Nissan contraataca en Colombia con los nuevos Versa y Sentra 2026

El segmento de los sedanes en Colombia está experimentando un verdadero renacimiento. Según las cifras de Fenalco y la ANDI, durante el primer trimestre de 2026 se vendieron 7.626 sedanes en el país, logrando un notable crecimiento del 45% frente al mismo periodo de 2025. Es una ola que Nissan no piensa dejar pasar, y su ofensiva para capitalizarla ya está en marcha.

A pesar de la fiebre global por los SUVs —un fenómeno que parece haber permeado cada rincón del mercado—, el clásico sedán de tres cuerpos no está muerto, por más que varios autodenominados “analistas” insistan en cacarearlo. Lo que ha sucedido es una reubicación estratégica: el sedán encontró su nicho definitivo, especialmente en los escalones de entrada y gama media, donde ofrece un valor por dinero imbatible.

Al final del día, la física no miente. Los sedanes aprovechan mejor el volumen interior que muchos utilitarios deportivos de tamaño equivalente y, por regla general, entregan mayor capacidad de baúl. La economía de combustible es el otro gran argumento: su menor área frontal y una silueta más alargada favorecen un menor coeficiente aerodinámico. Eso sin contar que, estéticamente, resultan mucho más equilibrados que un crossover derivado de hatchback que añade peso, eleva peligrosamente el centro de gravedad y no aporta ni más espacio real ni mayor seguridad pasiva.

Para conocer de primera mano sus nuevas adiciones al portafolio, Nissan nos citó en Barranquilla junto con el resto de la prensa especializada. Aquí están nuestras impresiones.

Nissan Versa (N19 Facelift): Madurez estética y seguridad para todos

Empecemos por el Versa. Hablamos de un modelo que desembarcó en nuestras costas en 2012 (proveniente de México) y que actualmente transita su tercera generación. Por cotas y propuesta, este modelo es el heredero espiritual del histórico Sentra B17, escalando en dimensiones a tal punto que ocupó el espacio de aquellos sedanes medianos de antaño.

Para los Nissanófilos que disfrutamos hablar en código de chasis, esta generación responde al código N19. Se produce en la planta mexicana de Aguascalientes y, gracias al Tratado de Libre Comercio vigente con Colombia, ingresa al país beneficiado con arancel del 0%.

En el apartado visual hay un salto evidente. Atrás quedó la antigua parrilla V-Motion de borde cromado que, si bien era limpia, acusaba el paso de los años y sobreexponía al Versa a un efecto “fotocopiadora” reducida respecto al Sentra. Este segundo facelift adopta líneas más agresivas, superficies más tensionadas y un frontal que abandona el aspecto de “gragea de Advil”.

Sin embargo, la solución de dividir el conjunto óptico —ubicando las luces principales en la parte media del bómper y las DRL en el borde superior del capó— se siente algo forzada, importando un recurso estético propio de los crossovers que no termina de encajar con la fluidez del resto de la carrocería.

En el habitáculo se percibe la inteligente reutilización del banco de partes del grupo (la botonería de la consola rastrea sus orígenes hasta el primer Versa N17, una jugada lógica en términos de costes). La habitabilidad destaca con un gran baúl de 480 litros, mientras que el apartado de infoentrenimiento escala con una pantalla central horizontal (que afortunadamente conserva mandos físicos para la climatización), integración inalámbrica para Apple CarPlay / Android Auto, cargador inductivo y, en la versión Exclusive, un sistema Bose de 8 parlantes con altavoces integrados en los apoyacabezas delanteros.

El gran punto fuerte del Versa es la democratización de la seguridad. Desde las versiones de entrada (Sense y Advance) equipa 6 airbags y el paquete de asistencias ADAS con Alerta de Colisión Frontal y Frenado Autónomo (con detección de peatones), además de Alerta de Punto Ciego. La versión Exclusive suma Control de Crucero Adaptativo, Alerta y Corrección de Cambio de Carril (operativo por encima de los 70 km/h) y Alerta de Tráfico Cruzado Trasero.

Bajo el capó encontramos una cara muy conocida: el motor HR16DE de 1.6 litros, 16 válvulas, doble eje de levas y apertura variable de válvulas, que eroga 122 HP y 155 Nm de torque. Es un bloque harto conocido en la Alianza (presente en modelos como Kicks, Note, March o incluso en los Sandero y Duster 1.6), cuya mayor virtud es una confiabilidad a prueba de todo y consumos muy contenidos.

La oferta de transmisiones se divide entre una caja manual de 5 velocidades para los puristas del control y la conocida CVT X-Tronic con modo SPORT y simulación de 6 marchas predeterminadas; una transmisión enfocada 100% en el confort urbano que agradará a quien busque desentenderse del pedal de embrague.

Nissan Sentra: El estandarte técnico de la marca

Subiendo de peldaño nos encontramos con el Nissan Sentra, el sedán C de la casa japonesa que asume el rol de punta de lanza en la estrategia de reconexión con el cliente global. Aunque utiliza una evolución profunda de la arquitectura anterior, el nivel de revisión estructural y puesta a punto es lo suficientemente severo para considerarlo un salto generacional completo.

El Sentra se desmarca del lenguaje V-Shield anterior en favor de una parrilla más ancha y horizontal que le otorga una postura de mayor plantada. El remate posterior es su rasgo más interesante: la caída del paral C y el cristal trasero se estiran intencionalmente hacia la tapa del baúl, emulando la silueta de un fastback y disimulando la altura real del portón.

En el interior, la atmósfera da un salto cuantitativo. Destaca un cuadro digital que se integra visualmente con la pantalla central de 12.3 pulgadas en un formato flotante sin visera, dándole un aire muy contemporáneo. Llama la atención el volante deportivo de fondo plano con arquitectura de dos brazos y detalles de conveniencia como el sistema de encendido remoto para pre-climatizar el habitáculo antes de abordar.

Para el mercado colombiano, el encargado de mover al Sentra es el motor MR20DD, un bloque atmosférico de 2.0 litros, cuatro cilindros, 16 válvulas e inyección directa (de ahí la “D” final en su nomenclatura). Este conjunto entrega 145 HP y 193 Nm de torque. Este motor ya acusa su edad, especialmente porque las cifras potencia y torque son menores a las de sus competidores, pero la ventaja es que es una máquina sólida, confiable y que ha probado ser resistente y de una banda de potencia más flexible.

A diferencia de la entrega previa ensamblada en México que permitía optar por una transmisión manual de 6 marchas, para esta actualización la única opción disponible será la caja automática CVT X-Tronic calibrada para maximizar la entrega de torque en la zona media del tacómetro.

En el apartado de seguridad, el Sentra no deja espacio a dudas: llega con el paquete completo de asistencias a la conducción Nissan Intelligent Mobility, posicionándolo como una de las alternativas más robustas y competitivas del segmento mediano tanto en protección activa como pasiva.

Precios y Versiones en Colombia

Con esta renovación dupleta, Nissan deja clara su intención de dominar el segmento tradicional desde la base hasta la parte media-alta:

  • Nissan Versa:
  • Sense mecánico: $75.990.000 COP
  • Sense CVT: $79.990.000 COP
  • Advance mecánico: $80.990.000 COP
  • Advance CVT: $84.990.000 COP
  • Exclusive CVT: $92.990.000 COP
  • Nissan Sentra:
  • Advance: $109.990.000 COP
  • SR: $119.990.000 COP

El veredicto de MotorCity

Mientras la industria insiste en empujar al consumidor hacia SUVs cada vez más costosas y genéricas, la apuesta de Nissan por renovar su línea de sedanes es una jugada inteligente y necesaria. El Versa se consolida como una compra de lógica pura por espacio y seguridad desde la base, mientras que el Sentra reclama su lugar para quienes aún valoran la dinámica de manejo, el confort de marcha y la elegancia que solo un buen tres cuerpos puede entregar.