Pocas cosas me emocionan tanto como las novedades de la única planta ensambladora de automóviles que nos queda en Colombia, Renault Sofasa. Y en esta ocasión me dejé invitar -junto a otros colegas periodistas- al Departamento de Antioquia para que la marca francesa nos mostrase en Medellín las novedades que tiene para este año, clave para sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo.

La expectativa fue enorme por los dos enormes elefantes presentes -hipotéticamente- en la sala y es: ¿Al fin se decidirán a importar y comercializar el Renault 4 eléctrico? ¿Cómo enfrentarán las demandas actuales del mercado colombiano por carros híbridos y eléctricos? La marca ha tenido que pasar por varios procesos de reinvención en los últimos años para seguir siendo relevantes ante los consumidores.
Es que la nostalgia por el R4 y el Twingo, la conveniencia de los ya descontinuados Logan y Sandero y el privilegiado lugar que habían logrado sostener en ventas, ya no son suficientes para asegurarse un puesto en el futuro de la automoción local. Atrás tienen que quedar los esfuerzos industriales para democratizar el automóvil en Colombia, que descansaban sobre las llamadas tecnologías blandas, aptas para el tercer mundo, o para los países en desarrollo.

Saluden pues, al Renault 4 E-Tech, el sucesor del carro más querido por la población colombiana, aquel llamado con tanto cariño “Amigo Fiel”. Es un carro que hizo lo posible por imitar de la mejor manera las formas del vehículo original, que movilizó a tantos países -incluyendo a Colombia- con sus soluciones económicas, mecánica tan simple que se podía arreglar con herramientas básicas y una versatilidad y aprovechamiento del espacio interior que solo los fabricantes galos han podido lograr.

Tengo que ser sincero con todos nuestros lectores y resaltar que, desde lo personal, me une un vínculo tan profundo como el de muchas familias colombianas, pues el primer carro de mis padres, de nuestra familia nuclear en los años 90 fue un Renault 4 usado, color Verde Loro, que nos bajó del autobús para mostrarnos las posibilidades de ser dueños de nuestra propia movilidad,
Habiendo dicho ello, lamento decir que no conservo ninguna fotografía de ese automóvil, no recuerdo su placa ni las cosas que sí recuerdo de muchos otros carros. Lo único que sé es que fue el carro en el que mi madre aprendió a conducir, en el que mi papá nos llevaba y traía sin ninguna queja mecánica, aquel que se tanqueaba con 2.000 pesos de la época y que resultó, como su reputación manda, fiel a toda prueba, por eso, al ser develado su nueva generación eléctrica, no pude evitar esa avalancha de recuerdos y sentimientos, que de inmediato me hizo llorar, y supe que eventualmente querré tener uno de los nuevos en mi garaje.

Renault Sofasa está utilizando esta unidad para pruebas de tropicalización y reingeniería, lo que en pocas palabras significa que lo está evaluando en todos los frentes, como por ejemplo, arranques en pendientes con la capacidad de carga completa, frenado y regeneración de energía bajo condiciones severas, uso y abuso de la climatización, verificación de ADAS con las señales de tránsito locales, pruebas de carga de batería en diferentes condiciones de amperaje, pruebas de despeje al suelo y ángulo ventral, entre otras.

La plataforma utilizada es la AmpR Small creada por Ampere, la empresa del grupo dedicada a la tecnología de vehículos eléctricos. El ejemplar de la foto equipa una batería de Niquel-Manganeso-Cobalto de 52 kilovatios/hora y una autonomía de hasta 408 km y un motor eléctrico de 150 CV con arquitectura de 400 voltios.
Falta un par de fases de pruebas -cuestión de meses, según representantes de la marca- en Colombia antes de darle la bendición y anunciar el precio de venta al público a este vehículo del segmento SUV-B, así que olvídense del precio absurdamente elevado que vieron listado en Fasecolda, porque los de Renault nos dijeron que ese (alrededor de $130 millones COP) no es ni será. La marca aseguro que están trabajando para que sea el precio más competitivo posible aquel que puedan proponer ante el mercado local y le permita ser un éxito en ventas.

Hablemos también del interior de este simpático carro, que también espera re-conquistar el corazón del público colombiano, tanto de aquellos cuyos papás tuvieron un R4 como de los que compraron uno de esos como su primer carro apenas se independizaron, viendo en él la puerta de saluda del bus y del tránsito a pie.
Por dentro, no se parece mucho al Renault 4 original, y es que para la versión E-Tech del R4, la marca del rombo lo terminó equipando con pantallas de instrumentos 100% digitales, como en todos los carros eléctricos respetables, haciendo alarde de toda la tecnología disponible en Bolougne-Billancourt.

Luego de las pantallas dobles, podemos notar que hay botones, no todo depende de los infames botones hápticos o de los comandos en las pantallas táctiles. Cargador inalámbrico y conectores USB tipo C completan un conjunto por lo demás muy normativo, aunque nada feo. En donde si demostró Renault mucha clase fue en la confección de la sillería, pues está hecha con una combinación de tela con vinilo (el famoso Eco-Cuero de Renault) que está configurado en sillas tipo cubo, que ofrecen un amplio soporte lateral y lumbar y que se le ven bastante bien.

Aunque en el lado del pasajero, la plancha de a bordo despliega un guiño al R4 de los 79, con una protuberancia que emula a la bandeja que hacía las veces de la guantera abierta, aunque más funcional que operativa y que también despliega el nombre del vehículo en caso que alguien ose olvidar en que carro va andando.

Lamentamos que no se haya hecho el esfuerzo de intentar imitar las manijas de apertura originales de Renault 4, que se abrían introduciendo la mano dentro de una hendidura en la puerta para bajar el pestillo y que doblaba funciones como manija para abrir y cerrar la misma. Tristemente, el equipo de diseño obligó al mundo conformarse con un muy convencional sistema de apertura interna para las puertas.

Y no, su hermano gemelo de plataforma, el Renault 5, no se venderá en Colombia simplemente porque no tiene la historia ni el bagaje cultural del que sí goza el R4 en nuestro país. Esas fueron las palabras de los responsables de Sofasa al respecto del pequeño Renault eléctrico que experimenta de un éxito sin precedentes en una Europa por lo demás rendida ante los carros eléctricos provenientes de la República Popular China.

Aunque el carro se mostró a los colombianos durante el -bastante emotivo- Desfile de Carros Antiguos y Clásicos de la Feria de las Flores en Medellín, solo hasta octubre podremos los periodistas conducir esta única unidad importada a Colombia, a la cual sólo le faltó ser equipada con el techo corredizo de lona, hasta ese entonces, disfruten estas imágenes del Renault 4 E-Tech sobre una camabaja, lo que nos asombro a todos, pues el carro está debidamente homologado y matriculado. esperábamos ver un par de sus antecesores andando para darle pasó al eléctrico, pero decidieron llevarlo en un planchón decorado, quizá para tratar de controlar la expectativa del público.

Queremos saber sus comentarios, que tal les parece el carro, ¿Lo tendrían? Y lo más importante, ¿que recuerdos tienen del Renault 4 original? ¿Es descabellado pensar que el R4 E-Tech podría renacer como fenómeno cultural en Colombia?
